
Luis Juez volvió a quebrarse al hablar de su hija con parálisis cerebral y reveló la promesa que le hizo
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A 11 meses de su paso por +Entrevistas, el candidato a gobernador por Córdoba Luis Juez se entrevistó nuevamente con Luis Novaresio y volvió a hablar sobre su hija Milagros, quien sufre de parálisis cerebral. Durante el intercambio, Juez contó cómo el nacimiento de su hija lo transformó y reveló la promesa que le hizo.
“Milagros tiene parálisis cerebral. Ella tiene toda las dificultades de una bebita con parálisis cerebral”, aclaró Juez antes de adentrarse en cómo su hija cambió su manera de ser. “Milagros me hizo una persona más decente”, dijo a continuación el referente de Juntos por el Cambio. Y habló del compromiso que asumió cuando estaba internada y en riesgo: “Cuando tenía puesto un respirador, yo juré por mi vida que me iba a volver intransigente. Y además le prometí que iba a ser decente. Es una de las promesa que tengo con ella, un compromiso que tengo que asumir”.
“Si hoy en día vos me preguntás por qué peleo, te diría que peleo por ella, porque es un compromiso que tengo con ella, aun cuando ella no se de cuenta. Porque mis otros tres hijos se dan cuenta de lo que me pasa. Pero Milagros no. Por eso tengo mi palabra de honor, y se la di a ella”, acotó. Y completó: “Le dije a Dios ‘si mi hija sale de acá’… Siempre le juré a Dios que si me la devolvía con vida, esa iba a ser mi contribución”.
Respecto de la difícil decisión entre tener que abortar o continuar con el embarazo, Juez precisó: “Fue un momento muy trágico en nuestra vida. Capaz que si yo hubiese tomado otra decisión, te hablaría de mi hija como una personita que estuvo un tiempo con nosotros y se fue. Pero la tengo ahí. Es demandante. Ella solamente quiere amor. No quiere nada más. Ella no te pide nada. Ella solo quiere amor. No quiere zapatillas de marca porque no camina”.
En esa línea, se refirió a Milagros como un “ángel” y sostuvo que “para cuidarla, tenés que ser un buen tipo”. “Dios no le da ángeles a cualquier gil. Entonces, te obliga a decir lo que tengas que decir. Yo siento cada cosa que digo. No puedo mentir y menos a mi hija. Por ella, no puedo convertirme en un cínico”.
Tal y como había hecho aproximadamente un año atrás, el candidato a gobernador admitió haber “puteado contra Dios por lo que le pasó a ella”. “Al principio yo me cuestionaba todo. Tan mala persona no soy, me decía. Tengo miles de defectos pero no más que el ciudadano común. Me reprochaba”, confesó.
“Pero después me di cuenta de que Dios me regaló algo que no tenía. Milagros no conoce la maldad. Nunca tiene un pensamiento horrible ni puede desearle nada malo a nadie. No sabe. Es un ángel en estado puro. Se ríe y es puro amor. Y es gracias a ella que pasé de tener un enojo a ser un agradecido eterno. Cuando estoy hecho bosta por la campaña, la nena es un bracero en los momentos de mayor frío. Es un total regalo”, concluyó.